¿Es la juventud una población transformadora o una semilla de transformación?

Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

“Queridos jóvenes, ustedes tienen una especial sensibilidad ante la injusticia,pero a menudo se sienten defraudados por los casos de corrupción, por las personas que, en lugar de buscar el bien común, persiguen su propio interés”. (Mensaje del Papa Francisco en la Jornada Mundial de la Juventud, Rio 2013).

En los dos últimos años, una serie de acontecimientos han despertado la conciencia nacional. Los jóvenes con la capacidad de romper esquemas y colocar distancia de posiciones políticas, se lanzaron a las calles para expresar su profundo desacuerdo por la violencia, la corrupción, la impunidad, el favoritismo político, la inoperancia y el contubernio de ciertos sectores de la burocracia estatal con las mafias corruptas que tanto daño han causado a los pobres del país.

El gran dinamismo, creatividad, energía y alegría de la juventud contagió con su inconformidad a la población en general ante situaciones intolerables de corrupción. Quisieron sacudir la indolencia del gobierno y la indiferencia, la inconsciencia de la sociedad ante el dolor ajeno, ante el rostro sufriente de tantas personas atormentadas por la pobreza. Se agruparon fácilmente en un movimiento espontáneo y se auto convocaron mediante las redes sociales. Uniéndose a la marcha de las antorchas dieron a la protesta un sabor de fiesta, de seguridad y claridad en sus peticiones: eliminar la corrupción y la impunidad.

Las caminatas lograron muy pronto resultados: el pueblo joven, estudiantes y obreros, la clase media, familias completas se fueron sumando. La población en general se consideraba parte de los indignados aunque no participara en las marchas. La conciencia de tener dignidad se hizo visible como consecuencia del cansancio por tanto atropello. Una nueva experiencia social aparecía en el horizonte político del país y el pueblo reclamó. Los jóvenes exigieron al gobierno acciones concretas contra la corrupción. Su fuerza fue tan grande que el Gobierno tuvo que acceder a la instalación de una Comisión de apoyo internacional para ayudar a erradicar la corrupción y la impunidad.

Al comienzo del año 2016, surgió un movimiento de jóvenes que terminan su secundaria y aspiran incorporarse a la Universidad o al mercado laboral. La huelga duró varias semanas y a ella se sumaron muchos padres de familia que veían afectada su raquítica economía por el alto costo que supone cumplir con este requisito para que sus hijos obtengan el título de secundaria. Los padres de familia asumían todos los gastos de la alfabetización cuando la educación es un derecho que garantiza el Estado. La huelga logró sus objetivos y se buscaron otras estrategias para cubrir este requisito.

Recientemente surgió en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), un nuevo movimiento estudiantil, reclamando mejores condiciones pedagógicas, calidad educativa, mejores maestros y la reducción de normas académicas para mantenerse en la universidad. También surgieron otras demandas que no son públicas y que adquirieron un tinte político, como pedir la salida de la Rectora. Aunque los fines en estas luchas no siempre son claros se nota en un sector minoritario poco interés en un diálogo, franco propositivo y constructivo.

Muchas de las razones de la crisis universitaria no son nuevas. Desde hace años se viene pidiendo la aplicación de la cuarta reforma que incluye reforma académica, docencia, investigación y extensión universitaria en la que la investigación científica estuviera al servicio de los problemas sociales del país. Además la construcción de un nuevo gobierno universitario con la participación estudiantil, transparencia en el uso de recursos y descentralización administrativa. A juicio de los estudiantes ninguno de esos lineamientos se ha cumplido.

Dos puntos de esa reforma están pidiendo los estudiantes: derogación de las normas académicas y la participación estudiantil. También aparecen dos exigencias más coyunturales referidas a la criminalización y militarización de la universidad. Según la posición, la lucha va para largo si no se buscan mecanismos de encuentro, diálogo, consenso y acuerdos.

Pero los jóvenes también se mueven por otros motivos. Además de los académicos, políticos y laborales lo hacen para buscar el sentido trascendente de sus vidas. Muchos jóvenes se preguntan: ¿Qué camino seguir para no perderse en la trivialidad del día a día, para que el consumismo no los ahogue, para que el afán de triunfo y de poder no les haga perder el rumbo de sus vidas?. ¿Cuál es la forma para dedicarse a ideales más altos y lograr un mundo de hermanos y que haya convivencia pacífica entre todas las personas?. ¿Cómo humanizar el mundo introduciendo en la vida diaria sentimientos de perdón y misericordia en un mundo dominado por la violencia, la fuerza y el poder?. ¿Cómo hacer todo eso?. ¿Cómo quitar de la mente y de la práctica de los dueños del capital, la ambición que los conduce a apoderarse de los bienes de la creación, destruyendo la vida de los pobres y la biodiversidad?.

Buscando respuestas y espacios para compartir propuestas a sus preguntas, más de 16 mil jóvenes de la Iglesia Católica se movilizaron a la cuidad de Tocoa, el pasado 11 de Junio, para celebrar una vigilia de oración y pedir al Señor que les muestre los caminos de la vida, de la justicia y de la paz. No fue un concierto. Fue una caminata desde distintos puntos del país para encontrar la verdad y el bien.

Por el bien del país, no podemos ni debemos dejar que estos movimientos, inquietudes y búsqueda de los jóvenes pasen desapercibidos. Es esta generación llena de valentía, ardor y sin miedo la que llevará el mensaje de paz, respeto y justicia a todos los seres humanos. Nos toca como Iglesia, discernir los signos de los tiempos en los jóvenes, aprender de ellos, escucharlos, acompañarlos y apoyarlos.

 

Reflexión comunitaria:

  • ¿Qué opinan en su comunidad de las huelgas y marchas de los jóvenes?.
  • ¿Reciben apoyo y acompañamiento de parte de los adultos?.¿De quienes?.
  • ¿Apoyan, asesoran, acompañan a los grupos juveniles que van surgiendo en sus comunidades?.
BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS