QUINTO ENCUENTRO DE MINISTROS EXTRAORDINARIOS DE LA SAGRADA COMUNIÓN

El pasado domingo, en el Salón Medalla Milagrosa, de la Parroquia San Vicente de Paul, la Comisión Diocesana de Liturgia, tuvo el Quinto Encuentro de Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión, evento que tuvo por lema “El Ministro Viviendo y llevando a Cristo a la Familia”. La asistencia fue satisfactoria para los organizadores, pues llegaron más de 400 personas.

El objetivo de este encuentro es la formación a través de temas que fueron seleccionados en base a las líneas de acción pastoral, establecidas por la Diócesis. Además, es una oportunidad para que se conozcan y se relacionen los ministros de las diferentes zonas parroquiales.

El Pbro. Abraham Monjarás, fue uno de los oradores invitados. En su charla tocó puntos importantes sobre cómo debe ser un ministro, entre los cuales se destacan los siguientes:


1) El Ministro Extraordnario de la Comunión, debe ser persona cristificante.
2) Es una persona persona que habla cara a cara con Dios. Tiene que ser una persona adoradora
3) Tiene que ser una persona llena del Espíritu Santo

El P. Monjarás, también expresó que el ministro tiene que vivir y compartir a Cristo, primero, con su familia, y luego con otras familias.

Otro invitado fue el P. Matías García. Y la Santa Eucaristía fue presidida por el Rvdo. P. Fredy Valdiviezo.

Para el P. Fredy, que es el Responsable de la Pastoral de Liturgia, el trabajo del ministro extraordinario, es de gran importancia y un gran apoyo para el clero. “Es un servicio muy provechoso, para nuestra Iglesia hondureña, recordando que el servicio que prestan, va orientado y dedicado en total y completo servicio a los enfermos.”

Don Ramón Antonio Pavón Flores, es uno de los primeros ministros extraordinarios de la Comunión, que ahora sirve en la Parroquia La Santa Cruz, de la Colonia Tara. El habla de sus inicios como Ministro: “Trabajaba en la parroquia San Pedro Apóstol, Catedral, como coordinador, y no existían los Ministros de la Comunión, en todo Honduras. Entonces Mons. Brufau, dijo sí a la solicitud de nuestro Párroco, el P. Antonio, para poder tener ministros extraordinarios de la Comunión y fuimos los primeros doce. Hace muchísimos años, 30 años, tal vez más, junto con otros hermanos de nuestra Parroquia, y de allí se fue extendiendo a las demás parroquias.”

La labor que desempeña el Ministro Extraordinario de la Sagrada Comunión, es muy delicada, por eso la Iglesia pone este cuidado en manos del obispo. Así está expresado en la Instrucción Redemptionis Sacramentum, en su numeral 160.

“El Obispo diocesano examine de nuevo la praxis en esta materia durante los últimos años y, si es conveniente, la corrija o la determine con mayor claridad. Donde por una verdadera necesidad se haya difundido la designación de este tipo de ministros extraordinarios, corresponde al Obispo diocesano, teniendo presente la tradición de la Iglesia, dar las directrices particulares que establezcan el ejercicio de esta tarea, según las normas del derecho.”

De lo anterior, se deduce que la asistencia de los Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión, a estos encuentros, es trascendental, tanto para su formación como Ministro, como para su crecimiento espiritual.

Texto y fotografía: Victoria Cotton