De la Laudato si' al Plan Pastoral. De la alabanza al compromiso

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Alabado seas, mi Señor cantaba San Francisco de Asís. Así comienza la Encíclica con la que el Papa Francisco quiere entrar en diálogo con todos sobre el cuidado de la casa común…

Y así termina la oración cristiana con la creación con la que el Papa cierra su Carta encíclica Señor, tómanos a nosotros con tu poder y tu luz, para proteger toda vida, para preparar un futuro mejor, para que venga tu Reino de justicia, de paz, de amor y de hermosura.

Alabado seas. Amén

También san Francisco terminaba su cántico con una invitación al compromiso:

Servidle con ternura y humilde corazón. Agradeced sus dones, cantad su creación. Las criaturas todas, load a mi Señor.

Y también nosotros, en este departamento de Cortés, queremos ponernos en camino: recordamos los pasos que el Papa nos propone y los que nuestro Sínodo Diocesano y el Plan Pastoral 2015-2019 nos sugieren.

La Laudato si., al igual que nuestro Sínodo, utiliza la metodología de ver, juzgar, actuar. Recuerdo sus seis capítulos:

  1. LO QUE LE ESTÁ PASANDO A NUESTRA CASA
  2. EL EVANGELIO DE LA CREACIÓN
  3. RAÍZ HUMANA DE LA CRISIS ECOLÓGICA
  4. UNA ECOLOGÍA INTEGRAL
  5. ALGUNAS LÍNEAS DE ORIENTACIÓN Y ACCIÓN
  6. EDUCACIÓN Y ESPIRITUALIDAD ECOLÓGICA.

Los cuatro primeros capítulos se centran en el ver y el juzgar. Los dos últimos orientan la acción. El segundo, el tercero y el sexto nos pueden resultar más fáciles en su lectura y más estimulantes para nuestra actividad. El primero, el cuarto y el quinto nos exigen más atención para ahondar en un análisis crítico, comprometido y dialogante con la realidad. Sin ese análisis, corremos el riesgo que la “espiritualidad ecológica” se quede en “espiritosa”: llena de burbujitas pero poco eficaz.

Con la ayuda de la carta pastoral de los obispos de Honduras: Por los caminos de la Esperanza, nuestro Sínodo Diocesano se aproxima a la realidad en la que vivimos y constata, en el 325, cómo entre nosotros “la vida está amenazada por la vulnerabilidad ambiental producida por la explotación irracional de los bosques; por la lucha por el control del agua y el abuso de la misma por falta de educación. Amenazada por las industrias extractivas contaminantes; por los efectos del cambio climático y, sobre todo, por algunos políticos que por su afán de lucro son capaces de vender hasta la patria. También ellos son una amenaza para la vida.

Más adelante, en el 335, será el Documento de Aparecida (DA 387) el que aporte la Iluminación doctrinal de la que brotan las propuestas recogidas en los números 354-358.

Recordamos especialmente lo dicho en 357:

En el marco de una opción por el bien vivir queremos expresar nuestro compromiso por el cuidado y respeto de la naturaleza. Nos alegramos y damos gracias por la riqueza y variedad de los recursos naturales de nuestro Departamento y nos comprometemos a:

  • Asumir en nuestra espiritualidad una dimensión, contemplativa y agradecida por la obra y los dones de Dios.
  • A cuidar esa dimensión en la educación familiar y comunitaria de los pequeños.
  • A colaborar con quienes estudian, analizan y cuidan los recursos que hemos recibido en esta Diócesis.
  • A prestar atención cada parroquia a las amenazas al medio ambiente en su territorio y, como Diócesis, apoyar solidariamente las acciones y denuncias de las parroquias.
  • A impulsar campañas y toma de conciencia del despilfarro y mal uso del agua y de todo lo que deteriora el medio ambiente

Y el Plan Pastoral insistirá, como todo el capítulo sexto de la Laudato si, en la necesidad de “mostrar y confrontar la continua incitación de un consumismo que genera frustración creciente, en los niños y jóvenes y marginación y exclusión de los mayores. Prioridad 5. Línea 2.

En el marco de una opción por el buen vivir, reconocemos con el Papa que:

La espiritualidad cristiana propone un modo alternativo de entender la calidad de vida, y alienta un estilo de vida profético y contemplativo, capaz de gozar profundamente sin obsesionarse por el consumo. Es importante incorporar una vieja enseñanza, presente en diversas tradiciones religiosas, y también en la Biblia. Se trata de la convicción de que « menos es más ». La constante acumulación de posibilidades para consumir distrae el corazón e impide valorar cada cosa y cada momento. En cambio, el hacerse presente serenamente ante cada realidad, por pequeña que sea, nos abre muchas más posibilidades de comprensión y de realización personal. La espiritualidad cristiana propone un crecimiento con sobriedad y una capacidad de gozar con poco. Es un retorno a la simplicidad que nos permite detenernos a valorar lo pequeño, agradecer las posibilidades que ofrece la vida sin apegarnos a lo que tenemos ni entristecernos por lo que no poseemos. Esto supone evitar la dinámica del dominio y de la mera acumulación de placeres. LS 222

Paz y bien, saludaba Francisco. Gozo y paz, titula el Papa la sección del 222-227. Los documentos son importantes y largos. Los pasos que damos son pequeños y no suelen estar en los noticieros pero nos llevan a experimentar y compartir la alegría del evangelio.