Clausura en seminario menor santiago apóstol

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El 1 de noviembre se llevó a cabo la clausura académica y formativa de los seminaristas menores de la Diócesis de San Pedro Sula, con una misa presidida por Mons. Ángel Garachana y concelebrada por el Rector del Seminario Rvdo. P. Javier Santos y del Encargado de las Misiones, Rvdo. P. Luis Estévez.
En su homilía, el Obispo recordó a los jóvenes seminaristas que “Desde ahora están formándose y están llamados a la santidad y tienen modelos de seminaristas, de jóvenes que han vivido la santidad, la entrega a Jesucristo. Seminaristas santos, es lo primero, la santidad es lo primero, es la clave de todas las demás cualidades. Llamados a ser seminaristas santos, no seminaristas rutinarios, seminaristas sin colores que dirían los cursillistas, descoloridos; seminaristas, pues, de calidad. En el ámbito empresarial hablan de la calidad total, saben cual es la calidad total del cristiano? la santidad.
“En esta fiesta de los santos, continúa Mons. Garachana, recogemos nuestra oración para dar gracias a Dios por este año académico y formativo que termina en el Seminario Menor, de los seminaristas en familia y de discernimiento. Termina, pues, este año, para empezar el nuevo año formativo. Con este acto estamos recogiendo la acción de gracias al Padre por todo este conjunto de actividades que constituyen todo lo que es la preparación formativa vocacional seminarística en orden a la vocación ministerial”.
Para Mons. Ángel, no sólo se debe suscitar la vocación en el joven, sino también es imprescindible el acompañamiento y por eso la Diócesis, dice, cuenta con una organización de acompañamiento vocacional. “Tenemos instituidos estas tres fórmulas, los que llamamos Seminaristas en Familia, los que llamamos Seminaristas internos en el Seminario Menor, que son de primero y segundo de bachillerato y los que ya en segundo de bachillerato o estudios superiores en sus casas o el Seminario, se reúnen mensualmente para el año de discernimiento en orden al ingreso al Seminario, al año introductorio, esa es la estructura de la Diócesis de San Pedro.
“Este acompañamiento es muy importante, explica Monseñor, porque si al adolescente, al joven no se le cuida entonces esa llamadita ese primer brote vocacional se pierde, de allí mi insistencia en que es decisivo el acompañamiento y por eso desde que vine como Obispo intenté potenciar el seminario y pastoral vocacional, para acompañar esa pequeña semilla que ya ha crecido, esa llamada del Señor y ante todo, quien realiza esto son las personas, los formadores, los acompañantes, de una manera directa, los bienhechores y los que oran, de una manera indirecta pero así se crea como un cuerpo de donantes, de orantes y de acompañantes en favor de esos adolescentes y jóvenes que quieren discernir en orden de formarse el día de mañana de sacerdotes.
“Uno de los objetivos de la Diócesis, enfatiza el Obispo, es éste, que todas las parroquias tengan un equipo con el sacerdote, de laicos, sobre todo que oran por las vocaciones, que acompañan a los jóvenes, que motivan a toda la comunidad a vivir esa dimensión vocacional, entonces mi tarea es acompañar, motivar a la comisión diocesana de pastoral y ellos motivar y acompañar a las pastorales parroquiales.
Monseñor también agradeció a las familias de los Seminaristas. “Agradecimiento, expresó, porque su amor no ha querido retener al hijo sino que lo deja que sea para Dios, los hijos son don de Dios y Dios los llama a determinadas vocaciones. Gracias a ustedes familias, que han tenido la generosidad de que sus hijos tengan la libertad de seguir el llamamiento del Señor. En Segundo lugar que los acompañen con sus palabras y con su ejemplo y en tercer lugar a ustedes familias también, oren por sus hijos por las vocaciones. Y a toda familia católica, la oración, la oración, la oración por sus hijos o por los hijos de otras familias que si sienten el llamado del Señor, no tengan miedo que respondan con generosidad.
Mons. Garachana también hizo un llamado a las parroquias para que tengan una comisión de promoción vocacional e instó a los laicos para que se organicen “para que en todas las parroquias se de esta oración, motivación, organización y propuesta de la vocación, de toda vocación, pero especialmente de la vocación al ministerio sacerdotal, añadió.
Un seminarista relató su experiencia dentro del seminario, y agradeció a los presentes su asistencia a este acto.
También el Rector del Seminario Menor, R.P. Javier Santos, agradeció a Mons. Garachana, “por su gran apoyo a las vocaciones nativas, esto es significativo porque ahora que colaboro con él, dijo, me doy cuenta de lo exigente, de lo difícil y del gran desafío que se tiene para promover vocaciones.
El P. Javier explicó que el Seminario requiere de muchos gastos y los fondos del Obispado son pocos, por lo que agradece la generosa colaboración de algunas empresas y de grupos apostólicos que, en silencio, llegan a depositar su ofrenda. El Rector expresa, que la obra se sostiene porque es una obra de Dios y a la generosidad de parte de los bienhechores.
El sacerdote también agradeció a las familias de los Seminaristas, que les ayudan económicamente directamente a ellos, además el acompañamiento que le brindan a los jóvenes con sus visitas y al estar pendientes de sus necesidades. Asimismo, les pidió apoyar a los Seminaristas en casa con los trabajos o tareas que se les deja, porque el acompañamiento vocacional no solo es del Obispo o del Rector o los párrocos, sino también de la familia. Se deben promover valores vocacionales, la perseverancia, el método de estudio, también la obediencia, la responsabilidad, estos valores, dijo, que van integrándose en el jovencito para dar un paso más después ya sea ingresar al seminario o a otro sitio de discernimiento vocacional , pero todos estos elementos son integradores, afirmó.
El material que fue presentado durante el ofertorio, es un trabajo de tres años, dijo el P. Javier, y todo concierne al discernimiento vocacional de todos los jóvenes, desde los más pequeños, hasta los mayores. “Esto lo digo, igualmente, para que tomemos la conciencia de acompañar a los jovencitos que vienen a la casa los fines de semana, que no solamente vienen a comer, a jugar, a retozar un poquito, sino que vienen a acompañarse grupalmente, el acompañamiento es individual y grupal y es responsabilidad del pequeñito, del joven, de tomar en serio el proceso y digo esto también para que en esta acción de gracias nos demos cuenta de que también tenemos retos, debilidades que hay que eliminar o fortalecer estos aspectos, para que los frutos de este proceso sean frutos que nos alegren a todos y logremos servir a Dios y a nuestra santa madre iglesia”, expresó.
A los párrocos, encargó estar pendientes de que los Seminaristas hagan el trabajo que se les manda mensualmente realizar en sus hogares. También el acompañamiento en la oración, en la meditación y reflexión. Ponerles en clave de oración y de discernimiento vocacional, afirmó
El acompañamiento de parte de los párrocos, de parte de las familias, de parte de los promotores vocacionales es indispensable.
Después de la celebración Eucarística, se sirvió un suculento almuerzo que los jóvenes disfrutaron en compañía de Monseñor Ángel, y de los dos sacerdotes.

 

Texto e imágenes: Victoria Cotton

 

 

Clausura en Seminario Menor