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Dom, Abr

Cantar en la misa es el mejor regalo para los músicos católicos

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El cantautor católico de origen peruano Luis Enrique Ascoy, ofreció un concierto en la escuela Saint Peter, donde animó a las familias en este año que el Papa Francisco nos manda a ser Familia Casa y Escuela de Amor. Luis Enrique llegó acompañado de su hijo Luis Enrique Ascoy (junior) quien es su percusionista. Ellos contaron su testimonio de servicio al Buen Amigo.

B.A: ¿Háblenos de su trayectoria en el servicio de la música?

Luis Enrique Ascoy: Tengo 34 años en el servicio pastoral de la música, componiendo canciones y ofreciendo presentaciones. En 1983 compuse mis primeras canciones y realice la primera presentación en un evento llamado la Chocolatada Navideña que se realiza en diciembre en mi país; de allí en adelante no he detenido dando conciertos y grabando nuevas producciones.

B.A: ¿Aparte de la música hay otros servicios que desarrolla?

L.E.A. Actualmente estamos  extendiendo el servicio pastoral, con mi esposa impartimos charlas de formación para músicos, formación de catequista y charlas para padres de familia sin dejar la actividad musical que siempre es muy intensa. En mi país estamos haciendo el programa de televisión “Te lo Digo Cantando” que desarrollamos con mis hijos, está teniendo mucho impacto. Yo ciento en mi corazón que el Señor quiere un ministerio de familia, no solista, en las giras me acompaña mi hijo Luis, luego se unirá mi hija Belén quien después de graduarse de comunicadora  será parte del servicio más intenso. La mayor parte del trabajo es fuera del país, pero también tocamos en la santa misa de nuestras parroquias, hacemos conciertos en las calles, en colegios, en cárceles en instituciones armadas donde nos abran la puerta, pues el papa nos ha pedido llegar a la periferia, ir y salir del ámbito parroquial en busca de la gente que se fue.

B.A. ¿Un mensaje para los músicos católicos?

E.A. La canción “Historia de un cantante sin futuro” es dedicada a ellos. Cuando he servido charlas en los retiros, he observado baja autoestima en los músicos católicos porque siempre se les compara con los hermanos de otras denominación, ellos llenan estadios, ganan grammy, discos de oro, discos de platino etc; y piensan que en la iglesia católica no alcanza el talento más que para tocar en misa, como si tocar en misa fuera una especie de premio de consuelo, pero los hermanos separados usan la música como algo fundamental para poder sentir la presencia de Dios. En la iglesia católica, al contrario un católico quiere encontrarse con Dios, y no necesariamente tiene que escuchar un cantante, porque para encontrarlo tiene que ir a misa y aunque no haya música allí siempre está el Señor.

La música en la iglesia católica nunca va hacer un gran negocio, porque la música no es el centro en la iglesia, el cantante no es el protagonista, los coros y los ministerios parroquiales. Algunos músicos que cantan en la misa todos los domingos creen que son cantantes sin futuro, porque no firman autógrafos, no les quitan la camisa. Cantar en la misa es el mejor regalo para los músicos católicos, para ellos es un homenaje importante,  porque le cantan a Jesús en la Santa Misa, “lo nuestro no es una carrera artística, como lo entiende el mundo, es un servicio pastoral”.

B.A: ¿Un mensaje, en este año declarado por el papa francisco a la familia?

L.E.A. En Sudamérica estamos librando una batalla por defender la  vida, la familia, la defensa de la verdad, debemos ser pro vida, pro- familia. Yo le digo a los músicos lo nuestro no es una carrera artística para conquistar mercados, nosotros llevamos la verdad a todos los lugares porque hoy más que nunca hay velar por la defensa de la vida. Hoy en día se dice que todas las religiones, tienen un pedacito de verdad, pienso que verdad solo hay una las demás son opiniones, pero tenemos que seguir levantando la bandera y convertirnos en católicos que defiendan las familias, como el Papa Francisco.

B.A: ¿Vale la pena el testimonio de Una familia, para que un hijo llegue a los pies del Dios?

Luis Enrique Ascoy (junior): Si, vale la pena y creo que es lo más importante, la clave del testimonio se trata más que nada que los hijos quieran participar de las cosas, la forma en que  mi padre me evangelizo fue convencerme que esto fue mi idea desde un principio, a mí me gusta la música, mi vocación es ser músico. También soy licenciado en comunicación, y aprovecho todo ese conocimiento para el ministerio, viajar y compartir la misión con mi padre.

B.A; ¿Cómo está organizado el ministerio en torno a tu familia?

E. A. (junior): En nuestro ministerio, somos una empresa familiar mi padre, es la cabeza, mi madre, Lida Hoyos es el cerebro, la que organiza las agendas, luego mi hermana María Belén que también canta se encarga de la parte visual, creativa, de las redes sociales, digitales. Su servidor está encargado de la composición, arreglos musicales, si vamos a un país yo hago las partituras y ya en los conciertos mi trabajo es más fuerte, hago también los audio videos. He trabajo con mi padre casi de toda la vida, pero después de graduarme empezó la parte más fuerte.