21
Sáb, Abr

Monseñor Ángel Garachana fiel a su servicio de 22 años como obispo

Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

El Movimiento Cursillos de Cristiandad celebró por segundo año consecutivo una cena prédica por los 22 años del episcopado de Monseñor Ángel Garachana. El acto se llevó a cabo el pasado 27 de julio en el Club Hondureño Árabe, con el tema “LaFamilia Casa y Escuela del Amor”.
La noche inició con las palabras de bienvenida de los organizadores que luego leyeron brevemente parte del currículum de Mons. Ángel. Él nació el 03 de septiembre de 1944 en la localidad de Barbillo de Herrero en Burgos España, siendo sus padres Calixto Garachana y Joaquina Pérez. Cursó sus estudios en diferentes universidades de España y fue ordenado sacerdote 19 de marzo de 1972, tiempo en el que nació su amor por Honduras.
Después de otros estudios y preparación, su vida sacerdotal cambio, cuando el 11 noviembre de 1994 fue nombrado quinto obispo de San Pedro Sula por el Papa Juan Pablo II, fue ordenado obispo el 3 de febrero 1995 en la catedral San Pedro Apóstol. Como obispo ha desempeñado muchos cargos dentro de la Iglesia, actualmente es el Presidente de la Conferencia Episcopal de Honduras.
El tema de la prédica, impartida por Monseñor Ángel Garachana fue “ La Familia, Casa y Escuela de Amor” . Él explicó que los documento pontificios se citan, por las dos primeras palabras en latín “Amoris Laetitia”, que traducido significa “La alegría del amor” y que es dirigido a obispos, fieles y matrimonios, pues trata sobre el amor de la familia. Además motivó a los presentes a comprar el documento y a leerlo despacio, pues el opina que todos los matrimonios deben tenerlo en sus hogares.
Esta exhortación es el resultado de los sínodos del 2014 y 2015 que recoge todo lo referente a la familia. La Conferencia Episcopal de Honduras, determinó que este año las 10 diócesis de país, tuvieran como enfoque principal a la familia, con el tema “ La Familia Casa y Escuela de Amor”.
Monseñor Ángel culminó su participación con la oración final, animando a los asistentes a vivir como auténticas familias de Nazaret, siendo hogares de comunión, cenáculos de oración y pequeñas iglesias domésticas.
Además invitó a los matrimonios a vivir con carisma el mes de agosto dedicado al matrimonio y la familia.